Errores a evitar en el uso del inglés para los negocios
Hoy presentamos algunos de los errores que debemos evitar si queremos que nuestra
comunicación en inglés profesional sea fluida, efectiva y nos permita llevar a buen término
cualquier propósito que nos propongamos, ya sea entablar relaciones comerciales, cerrar
algún trato, dar una buena imagen comercial, hacer una buena presentación o incluso
ascender dentro de nuestra propia empresa.
1. Usar expresiones informales cuando la situación es formal.
Eso incluye usar palabras como por ejemplo “wanna” o “gonna”. El tono de un email, un
informe o una reunión debe ser formal, de lo contrario podríamos proyectar una imagen poco
seria y profesional. Otro caso diferente sería el trato con compañeros o clientes con los que
mantenemos una relación cercana, con los cuales solemos usar un lenguaje más informal.
Saber distinguir es la clave.
2. Utilizar un vocabulario demasiado general o poco específico.
Dominar correctamente el vocabulario característico del ámbito de los negocios nos hará tener
una comunicación más fluida y precisa, parecer más profesionales y por lo tanto más fiables.
Emplear expresiones como “touch base”, “bottom line”, “action points” o “game plan”
correctamente puede marcar una diferencia respecto a usar un vocabulario menos específico.
3. Emplear incorrectamente el vocabulario específico utilizado en el mundo de los negocios.
El uso de vocabulario de un área específica que no utilizamos normalmente en la vida
cotidiana puede representar un problema, especialmente cuando nos movemos en una lengua
que no es la nuestra. Utilizar incorrectamente aquellos términos más frecuentemente
empleados en el ámbito laboral, además de dar una mala imagen, puede llevar a confusión y
por lo tanto acarrear consecuencias negativas para nuestra empresa. En el caso de que no
estemos seguros del significado o la forma de usar un término, lo mejor es emplear un
sinónimo que nos dé más confianza. La claridad y una comunicación efectiva deben estar por
encima de todo. Es preferible usar términos como “drill down” que simplemente “examine”, o
“pain point” en vez del genérico “problem”, pero si tienes alguna duda, apuesta por lo seguro.
4. No aprender a pronunciar correctamente las nuevas palabras y expresiones.
Esto nos va a llevar a que, a pesar de conocer mucho vocabulario, no nos sintamos seguros a la
hora de utilizarlo o a que, en el caso de usarlo, la comunicación se vea interrumpida por ser
nuestra pronunciación poco clara o por no reconocer la palabra cuando es pronunciada por el
otro. Lo mismo podríamos decir sobre la entonación de la oración. Por ejemplo, una oración
afirmativa tendrá una entonación descendente al final, pero si lo pronunciamos con
entonación ascendente pasaría a ser una oración interrogativa, lo que puede llevar a
confusión.
5. Utilizar un lenguaje demasiado brusco.
Cuando nos movemos en el mundo de los negocios, una de las cosas más importantes que
tenemos que aprender es a manejar situaciones difíciles a nivel profesional. Despedir a alguien
o que te despidan, sacar adelante negociaciones duras o incluso hablar con colegas sobre los
aspectos que es necesario mejorar en la empresa puede resultar complicado. No podemos
sonar demasiado directos, duros ni mucho menos maleducados, sino que deberíamos emplear
un tono y un vocabulario correcto, educado y profesional. “We're letting you go” suena mejor
que decir “I'm firing you”, o en vez de decir “That's a horrible idea”, “I have some reservations
about that” sería más amable.
6. Despreciar otros aspectos importantes de la comunicación.
Con esto nos referimos a aspectos como, por ejemplo, el lenguaje corporal que acompaña a
cualquier mensaje y que nos puede ayudar a interpretarlo correctamente, o al contacto visual
que es fundamental mantener con nuestro oyente en toda conversación o presentación.
¿Cometes alguno de estos errores comunes? ¿Has caído en otros errores que no hemos
mencionado aquí? Te esperamos en los comentarios.